La astrología que practico es una ciencia sagrada del tiempo, basada en los ritmos vivos de la Tierra. No uso la astrología sideral, que fija las constelaciones como si fueran inamovibles.
En cambio, me baso en el Zodiaco Tropical, que nace cada año con la primavera: cuando brota la vida, cuando los antiguos sabios reconocían los signos por los eventos terrestres que observaban. Aries, el carnero de marzo; Tauro, el toro de abril; Géminis, el juego de los amantes; Virgo, la cosechadora del fin del verano.
La carta astral tropical refleja tu energía esencial, tu estructura de conciencia, tu camino evolutivo.
Como valor agregado, incorporo la sabiduría ancestral del Paht Chee, la carta china de los Cuatro Pilares del Destino, que revela tu flujo de energía vital y tu armonía con los elementos.
Mi enfoque es hermético, espiritual y profundo. No predigo fatalidades. Ayudo a que reconozcas tu propósito, fortalezcas tu consciencia y tomes decisiones alineadas con tu ser.